Río + 20: La gestión sostenible del agua lleva consigo beneficios económicos, sociales y ambientales

Río + 20: La gestión sostenible del agua lleva consigo beneficios  económicos, sociales y ambientales

 

Río de Janeiro, 19 de junio de 2012  – Más del 80% de los países del mundo han reformado sus leyes de aguas en  los últimos veinte años como respuesta a las  crecientes presiones que ejercen el aumento de la  población, la urbanización y el cambio climático sobre los recursos hídricos.

En muchos casos, tales reformas hídricas han tenido impactos positivos sobre el  desarrollo, como las mejoras en el acceso al agua potable,  sobre la salud de las  personas o la eficiencia en el uso del agua en la agricultura. Pero, a nivel mundial, el progreso ha sido más lento en lo que se refiere a la irrigación, la recogida de agua de lluvia y la inversión en servicios de los ecosistemas acuáticos.

 

Éstos son algunos de los resultados de la encuesta de Naciones Unidas realizada entre  130 gobiernos nacionales en relación a sus esfuerzos para mejorar la gestión sostenible  de los recursos hídricos. La encuesta tenía como objetivo específico informar a los  responsables de la toma de decisiones en Río+20.

 

La encuesta se centra en el progreso hacia la implementación de las propuestas  acordadas internacionalmente para la gestión y el uso del agua, conocidas en su  conjunto como la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH).

Respaldada por los Estados miembro de las Naciones Unidas en la Cumbre de la Tierra  de 1992, en Río de Janeiro, como parte de un plan de acción global sobre desarrollo  sostenible (Agenda 21), la GIRH supone una forma de avanzar  hacia un desarrollo y  gestión eficientes, equitativos y sostenibles  de los limitados recursos hídricos  del  mundo.

Frente a una demanda creciente y a la competición entre los distintos usos del agua, la  GIRH integra las necesidades de agua para uso doméstico, agrícola, industrial y  medioambiental dentro de la planificación hidrológica, en vez de considerar cada  demanda de forma aislada.

“Resulta esencial contar con una propuesta integrada y flexible para garantizar que se cubren de forma equitativa las necesidades  de los diferentes grupos de  usuarios, en ocasiones enfrentadas, de manera que el desarrollo y la gestión de los recursos hídricos  beneficien a todos”, dijo el Presidente de ONU-Agua, Michel Jarraud.

“Su éxito depende de una gobernanza y un marco institucional que facilite el diálogo y la  toma de decisiones sobre la gestión de los recursos hídricos de forma ecológica,  económica y socialmente sostenible”, añadió.

Veinte años después de la Cumbre de la Tierra, los gobiernos del mundo se reúnen otra  vez en Río, donde uno de los principales asuntos sobre la mesa será el papel  fundamental de la gestión del agua en la transición hacia una economía verde inclusiva  que reduzca el consumo de carbón y de recursos.

Para mayor información, pulse aquí.